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La Navidad de los prefesionistas
Los festejos de final de año son ocasiones de gran alegría, incluso en los negocios, ya que deseamos agradecer a nuestros clientes, proveedores y personal el esfuerzo realizado que desembocó en los logros obtenidos durante el año que acaba. Así, abundan los convivios, posadas y comidas de Navidad relacionados con nuestras actividades profesionales.
Todo profesionista debe recordar que a pesar de la alegría que los caracteriza, estas festividades siguen siendo eventos de negocio, por lo que es indispensable conservar la imagen profesional que tanto trabajo nos ha costado cultivar a través de los años. Para lograrlo, a continuación les damos algunas estrategias:
Atuendo: Hay que vestir con el mismo estilo y nivel que nos requiere nuestra profesión; los toques navideños habrán de ser discretos y no controversiales.
Comportamiento: Alegre y discreto, no es momento de convertirse en el alma de la fiesta y lamentar al día siguiente cuando nos recuerden que le dijimos “mamacita” a la esposa del jefe, o lo bien que nos veíamos bailando belly dance… Controlar el consumo de alcohol ayudara muchísimo a evitar estos acontecimientos.
Conversación: Recordemos que estamos celebrando; se impone dejar de lado los temas controvertidos como religión, política, la economía y los desastres así como nuestras opiniones apasionadas respecto de los mismos. Es mejor conversar acerca de los logros alcanzados, los restaurantes, películas, libros y eventos culturales sobresalientes o más gustados.
Gratificaciones: No es obligatorio dar una gratificación, especialmente en efectivo a todas las personas con las que tenemos contacto. En primer lugar, dependerá de si nos dan un buen servicio durante el año, en cuyo caso podemos agradecerles ya sea con efectivo acompañado de una nota personal, una tarjeta de regalo (gift card) o una donación a una buena causa e interés para la persona, hecha en su nombre. La prioridad deben tenerla las personas que trabajan más cercanamente con nosotros y las que proveen servicios para nuestras familias tales como las niñeras y los acompañantes o enfermeras de nuestros parientes ancianos.
Regalos: Si las políticas corporativas permiten aceptar regalos, los dos puntos más importantes a recordar al escoger regalos de negocios son 1) el mensaje que porta el regalo y 2) la calidad del mismo. El regalo de negocios debe transmitir aprecio e interés por la persona que lo recibirá, mas nunca parecer que se está queriendo comprar un trato preferencial, impresionarla, tener una connotación sexual o dejar a la persona en deuda con usted. Por otra parte, el precio del regalo no determina su calidad. Siempre es más apreciado un regalo con significado especial para el que lo recibe que la cantidad de dinero invertida en su compra, por ejemplo, si la persona tiene gran interés por la ecología, enviar un certificado de que se ha plantado un árbol en su nombre será mucho mejor recibido que otro juego de pluma y lapicero de lujo.
Los regalos para los compañeros y superiores en el trabajo tampoco son obligatorios. Si decide hacerlos, que sean una muestra de su aprecio con buen gusto…. Tenga en cuenta que el sentido del humor es diferente en todas las personas por lo que los regalos de broma podrán no ser muy bien recibidos por algunos. ¿Y qué hay del jefe? Normalmente no se espera que los empleados den regalos al jefe ya que éstos suelen tenerlo todo y muy por encima de la capacidad económica de sus empleados. Sin embargo, si podrá darle una tarjeta con una felicitación sincera o cooperar entre todos los empleados para darle un regalo al jefe que, más que caro, sea significativo.
¡Felices Fiestas!
--- Sandra Vitols, para la Dirección de ORBIS .
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